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09 noviembre 2011

El asteroide 2005 YU55 baila merengue.

Santo Domingo 8 de Noviembre de 2011
 
Hola Jeorgina bonita, ¿Cómo estás?
 
Te preguntarás que ha sido de mí todos estos días. Me fui o mejor dicho hui, estaba cansado del mundanal ruido y me marché junto con la gata a Santo Domingo. También aquí hay mundanal ruido, pero suena a merengue y bachata. Tenías que ver a "Gatita" con que gracia mueve el rabo al ritmo de las bachatas. Estoy aprendiendo a bailar merengue. Te dejo el vídeo, ya te enviaré más.
http://youtu.be/_-tA01lGrug
 
Aquí estoy, sentado en una terraza del Paseo Presidente Billini escribiéndote. Hace un tiempo precioso, aun duran las lluvias, pero hace sol y hay nubes dispersas. Casi seguro que luego lloverá. Ayer llovió, pero lo hace por la tarde, están muy bien organizados. Por el día estamos a 30 grados y por la noche como a 20, un clima estupendo.
 
Miro algunos ratos el mar por si te viese al otro lado, pero no, de momento no te he visto. Puede que no hayas ido a Punta del Este y por eso no te veo. Seguiré mirando.
 
Han pasado muchas cosas desde que deje de escribirte, pero hare borrón y cuenta nueva, empezaremos por lo reciente. Y muy reciente ha sido el debate del futuro presidente de allá, de España, con el que no será presidente, Rubalcaba.
 
Lo vimos por el canal internacional de Televisión Española y te voy a decir una cosa Jeorgina, me gusto mucho más Rajoy, el que va a ganar las elecciones. Leyó unas propuestas magníficas para cuando esté gobernando, va a acabar con el paro, sí, como lo oyes.
 
Para reactivar la economía lo primerito que va a hacer, es emplear a los 4 millones de parados que hay, y fíjate lo que tienen que producir 8 millones de manos. No comprendo cómo no se le había ocurrido antes a nadie, si es una medida de cajón, toda esa gente produciendo pagará impuestos para al estado, con lo cual se terminará el déficit público, además de contribuir a la Seguridad Social, con lo cual se podrá mejorar la sanidad pública y las pensiones. Una idea genial.
 
El otro candidato no tuvo grandes ideas, solo se le ocurrió, mantener el déficit del estado para poder invertir y con ello crear empleo. Nada, muy soso.
 
Y si esto te parece poco, además fue un embustero. Dijo que la lideresa Aguirre había llamado vagos a los profesores de secundaria que están en huelga. Y todos sabemos que no lo hizo, se refería a los sindicalistas e indignados y por si no estaba claro lo explico en su cuenta de twitter, mira lo que dijo.
@EsperanzAguirre Esperanza Aguirre Sobre los profesores, tengo que reconocer que mis palabras del pasado jueves fueron desafortunadas porque muchos superan las 37,5 horas sem.”

Claro ya sabes lo mala que es la gente, y Rubalcaba más. Por eso no me gustó, porque cómo dijo Rajoy, que nunca miente, eso era mentira. ¿Qué sería lo que dijo el jueves la lideresa?

A la gata, que ya sabes cómo es, le gusto más Rubalcaba. Me dice que no entiende porque creo que Rajoy va a crear 4 millones de empleos, si no dice como lo hará. Yo no soy una persona de fe, ya me conoces, ¿pero porque no va a hacerlos si lo dice? y siempre puede hacer una rogativa y sacar a los santos en procesión para que le ayuden, cosa que no puede hacer el otro.

Me gustó también que no vaya a modificar la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo ni la del aborto. No le oí que lo dijese, pero si no lo pone en su programa electoral no lo puede hacer.

Hay una campaña de desprestigio contra el pobre Rajoy, que si era amigo de Camps, que si esto que si lo otro. Ahora El País dice “Camps pagó 15 millones de euros por el diseño de unos rascacielos en Valencia” bit.ly/uzeZAr Cosa normal, ¿Por qué se piensa nadie que eso es tirar el dinero de los contribuyentes? Ese proyecto se puede regalar a cualquier promotor y crea puestos de trabajo.

En fin Jeorgina bonita, que Dios nos pille confesados.

Ayer por la mañana estuve paseando en la ciudad colonial, por la Calle del Conde y el parque de Colón, mañana iré a la playa de Boca Chica, no a bañarme, que estoy limpio, si no a mirar el mar y las palmeras de la orilla. Estoy en una casa de huéspedes que está bien, tienen viajeros y estables, yo estoy de viajero, se llama Casa de huéspedes las Mercedes en la calle General Luperón, la patrona es muy amable.

Aquí la comida está muy buena, tomé Sancocho de res, es como un cocido pero con yuca, patata, ñame, yautía, plátano, cilantro y carne. No te puedo decir como se hace, porque no lo sé, ya aprenderé y te lo cuento.

Por conocer algo de la cultura local me he comprado unos libros de poesía en los puestos de libros viejos de la calle Caracas. Voy a poner un poema del dominicano Pedro Mir (1913-2000). Está considerado el poeta nacional, es representante de la poesía social y durante la dictadura de Trujillo estuvo exiliado.

Pongo este porque no es muy largo, pero lee Contracanto a "Walt Whitman (canto a nosotros mismos)" es un poema precioso.

Pour toi

Estoy de ti florecido
como los tiestos de rosas,
estoy de ti floreciendo
de tus cosas...
Menudo limo de amores
abona mis noches tuyas
y me florecen de sueños
como los cielos de luna...
Como tú mido los pasos
y la distancia es más corta,
hablo en tu idioma de amor
y me comprenden las rosas...
Es que ya estoy florecido.
Es que ya estoy floreciendo
de tus cosas.

Bueno Jeorgina bonita, me despido que parece que va a llover antes de tiempo. Si hablas con Marisa reina o Jema guapa no olvides darles recuerdos de mi parte, diles que las extraño.

Un beso

P.D. Me tienes que recomendar alguna novela entretenida para las mañanas que me siento en el colmao de la playa. Cristina preciosa me ha dicho que me llevará mañana por la tarde a Santiago, cenaremos y luego vamos a ir a tomar algo por los garitos de ambiente. Mañana escribiré a dulce Mey.

Envía por favor esta poesía de  Javier Egea (Granada 1952-1999) a Jema guapa, aquí en la pensión, no creas que la internet funciona muy bien.

Cuando dijiste ¡basta! era diciembre...

Cuando dijiste ¡basta! era diciembre
y sólo tú templabas el vacío.

Pensé que nada estaba,
que se perdió contigo la llave de la vida.

Después miré a la calle
y era la misma puerta para todos:
la vida no existía.

Desde el mismo cerrojo
la herrumbre del expolio nos miraba.

31 agosto 2011

Terapia para abrir el ruido con macarrones.

Qué dulce es la rutina de todos los días, esa tranquilidad de saber con antelación que pasará en nuestra vida. Sin sorpresas, sabiendo de antemano que vamos a leer y que música vamos a oír.

Lejos de esas aventuras de jóvenes que no saben lo que quieren. Sueñan con ir a Fez a ver a mis amigos los curtidores, cuando se les puede ver en la foto.

Te cuento esto Jeorgina bonita, por lo bien que me encuentro otra vez contigo leyéndonos en la cama. He preferido no seguir en la terraza, ya no hace calor y es más cómoda la cama.

Aquí, en la cama mientras nos leemos y te pienso, podemos escuchar aquella canción tan bonita de “Days of Wine and Roses” que interpretaban Henry Mancini y Johnny Mercer en la película del mismo nombre. Que papelón hacen Jack Lemmon y Lee Remick. Un día de estos, en vez de leernos, nos sentaremos en la cama a verla. http://youtu.be/Cc510bkDJe4
Le dieron el Oscar a la mejor canción en 1962. Está un poco "démodée" pero es tan dulce…

Podemos leer un poema de Javier Egea, de su libro “Paseo de los tristes”. Le copio para Marisa reina que no está aquí leyéndonos.

Has tomado la falda
dignamente tendida sobre el sofá.

Me has mirado a los ojos
con los ojos cansados de tanta paz.

Has subido el volumen
de un Vivaldi comprado para soñar.

Has cerrado la puerta
como abriendo las calles de otra ciudad.

Has dejado en un vaso
de ginebra tus labios como señal

Este otro, que es igual de precioso, es para Cristina preciosa, por si algún día tomo el autobús en vez del metro
El autobús
me ha dejado a la puerta de tu casa.

El autobús
no puede recorrer otra distancia.

El autobús
no sabe lo que pasa entre nosotros
ni yo ni tú.

Piensa que la gata y yo hemos pasado estos días por una experiencia parecida a la de Jack Lemmon y Lee. Nuestra dependencia no fue al alcohol, no bebemos nunca alcohol, solo cerveza, fue adicción a la pereza. Si quieres, cuando termine la canción ponemos la tuya, la de Adele, esa de Rolling In The Deep, que tanto te gusta y seguimos desperezándonos mientras nos leemos. 

Como sé que te gustan las novelas policíacas, te voy a recomendar alguna el comisario Brunetti. La escritora es la estadounidense Donna Leon. Vive en Venecia desde hace mucho tiempo y sus novelas están traducidas a muchos idiomas, pero no al italiano.

Es uno de los escritores de novela policiaca con más éxito en estos últimos años. A mí no te creas que me gustan mucho, hay otras que me gustan más, pero podemos leer un par de ellas. Para que entiendas mejor las andanzas del inspector Brunetti, te dejo un enlace donde se puede descargar el mapa de su Venecia, con los lugares que recorre.  http://www.donnaleon.es/descargas.php

Podemos leer la primera que escribió, “Muerte en la Fenice”. La recuerdo como la más entretenida de las que he leído. Como todas sus novelas, trascurre la acción en Venecia. El comisario Brunetti nos pasea por toda la ciudad, las zonas turísticas conocidas y los rincones oscuros y olvidados. Y se enfrenta no solo a los asesinos, sino que tiene que lidiar con los intereses políticos de sus jefes o de los jefes de sus jefes.

Trata sobre el esclarecimiento de la muerte del director de orquesta del teatro La Fenice durante los ensayos de La Traviata. Durante la investigación salen a relucir los trapos sucios del muerto y lo mejor de la novela es el sorprendente desenlace. Entre medias de la narración siempre comenta algún plato de la cocina veneciana.

También podemos leer "Vestido para la muerte". Igualmente protagonizada por Brunetti, gira sobre la aparición de un cadáver de hombre vestido y maquillado de mujer, en una de las zonas que frecuentan travestis y prostitutas.

Detrás de esta muerte en apariencia sin más complicaciones que las de los bajos fondos, aparece una historia de corrupción en las altas esferas del poder. Es una novela para leer en una tarde que no tengamos mucho que hacer y pasaremos un ratito muy agradable. Claro, a falta de tener algo mejor que hacer.

La última que ha publicado Donna con su amiga Roberta Pianaro, “El sabor de Venecia”, no es policiaca. La amiga nos cuenta las recetas de las comidas que le gustan a Brunetti y ella intercala pequeñas narraciones. La ojee en una librería y me aprendí esta receta. La hice hoy, porque he descubierto las posibilidades terapéuticas de la cocina, y no queremos recaer en la angustia existencial.

Gatita” me dice que, la mancha de mora, con una verde se quita. Con esa teoría me insiste en dejar la cocina y leer a Jean-Paul Sartre. Quiere que leamos “El ser y la nada”. Posiblemente nos hiciese igual de bien que cocinar.

Mientras decido si releo a Sartre, te digo la receta de los “Penne rigate melanzane e salsiccie”. Que se puede decir “Macarrones con berenjena y salchichas”. Los ingredientes los copie cuando ojee el libro y la preparación de lo que recuerdo.

Ingredientes para 4 personas:
400 gr. de macarrones, 3 longanizas blancas, 1 berenjena, 2 dientes de ajo, aceite, vino blanco, sal, romero, perejil, tomillo, guindilla.

La berenjena, trocearla y dejarla en un colador con sal, durante unos 15 minutos, para que suelte su agua amarga.

Poner la olla al fuego con agua, cuando este hirviendo añadir los “penne”.
En una sartén, se ponen 4 cucharadas de aceite, los dientes de ajo picados y un poco de guindilla.

Cuando esté bien dorado el ajo, incorporamos la longaniza picada. Se saltea y añadimos un poco de vino blanco y las hierbas. Dejar que el vino se evapore e incorporar las berenjenas lavadas y bien escurridas.

Remover continuamente y dejar cocinar como un cuarto de hora. Si se ve que se queda muy seco añadir un poquito del agua de cocer los “penne”.

Colar la pasta y volcar en la sartén, espolvorear con perejil picado fresco y servir. Me han quedado riquísimos y de momento no hare caso a la gata.

Cuando he ido al mercado a comprar las cebollas y las berenjenas, he comprado unas flores a esta señora de la foto. Ahora tengo la casa más alegre.

Pondré la poesía para Jema guapa y la dulce Mey. Es de Eladio Cabañero (1930-2000), del libro “Marisa Sabia y otros poemas” (1963).

Fue un poeta español nacido en Tomelloso, de formación autodidacta.

Trabajo en el campo y posteriormente de albañil. A su padre le habían fusilado al año de terminar la guerra, era maestro y fotógrafo. Eladio vino a Madrid en 1956 y trabajo en la Biblioteca Nacional y luego en La Estafeta Literaria. Le dieron el Premio Nacional de Literatura y el Premio de la Crítica.

Bien sabes tú que hay alguien que se encarga...

Bien sabes tú que hay alguien que se encarga
de empozar ríos y amargar los mares,
alguien que punza y mezcla en los cantares
el brillo horrible, el ¡ay! de una descarga.

Así nos van las cosas... A la larga
el amor se retira a los lugares
donde el tiempo a la nada erige altares
y la vida a la tuera más amarga.

Sólo los vencedores del olvido,
los que no besan nunca, los que callan
entre puertas del llanto y de la muerte

ellos tan sólo aguantan encendido
su corazón, mientras que a mí me estallan
las venas en relámpagos, sin verte.

08 junio 2011

No creo que pueda ahorcar a “Muñequita”

Sigue el cielo gris, pero menos.
 
Los jóvenes sin futuro se irán el domingo de la Puerta del Sol, justo cuando va a salir el sol. El hombre del tiempo nos ha prometido para el domingo sol (o poco nubosos con intervalos de nubes medias y altas) en Madrid. Y nosotros los de mi generación tampoco tenemos futuro, ya solo pasado. Futuro tiene el niño de la foto que acaba de descubrir la mañana.

Marisa reina me comentaba el óbito de Jorge Semprún, fue un exilado español en Francia, deportado en el campo de Bucchenwald por los nazis y expulsado del Partido Comunista de España por disidente. Fue ministro de cultura en el gobierno socialista de Felipe González y era escritor, tiene bastantes libros, pero no leí ninguno. Si ahora, después de morir, publican alguno lo leeré.

 

En Face, que tambien soy socio o afiliado o lo sea, que lo mismo no soy nada, sigo una página de cosas bobas y me he encontrado con una foto de la gata recien levantada. Se comenta que la gata se levanta justo de tiempo y que su peinado lo decide la almohada. No me parece bien que se levante de esa guisa y ande por la casa con esos pelos, tendria que peinarse lo primerito, pero vete a saber Jeorgina bonita a que hora se levanta.

Pero lo que me preocupa es esto otro. Mira Jeorgina bonita, déjame que siga con mi alucinación o mi obsesión. Me será imposible ahorcar a “Muñequita” en los cables del teléfono, todo lo más dejar de pensarla, quitarla la existencia. No sabes las pesadillas que tengo, ayer soñé un sueño. Me desperté con los pies mojados. Te lo cuento.

Me encontraba en una gruta profunda, iluminada con una luz muy blanda y fría, era como estar dentro del tetrabrik de la leche. Un ruido de fondo, como un zumbido homogéneo que en algunos momentos subía de volumen y marcaba el ritmo de una picadora de carne o de un tren en una estación vacía, o de una picadora de almas. Veía a “Muñequita” al fondo de un pasillo e intentaba acercarme a ella, pero ascendía, se elevaba al final del pasillo y la perseguía. Unos raíles de goma me aprisionaban y ascendía entre ellos, ya la había perdido de vista. Pero a mí alrededor se elevaban piernas enfundadas en color negro, otras brillantes de cobre, algún culo, y todo ello con el monótono ruido de fondo. Unos reflejos de otras piernas descendiendo. Cambiaba el ruido, se hacía más rítmico, el color de la gruta se volvía rojizo y entre el ruido se escuchaba la música de una quena, creo que era una canción de los Indios Tabajaras. Me sentía sin pulso y de “Muñequita” ni rastro. Al final de uno de los pasillos de ese laberinto, se notaba más claridad, la atmosfera era más clara, me dirigía hacia allí, exhausto, sin pulso, con la angustia de perderme y perderla, subía unas escaleras y al final de ellas, la calle. Pisaba un charco y me mojaba los pies.

Había salido del Metro, las nubes se recogían y salía el sol. Estaba en la Gran Vía y me volvió a latir el corazón, la tensión arterial tardo más en llegarme.

Tú me dirás si con estas pesadillas es posible tratar de olvidarla o ahorcarla. Y no te creas que esto me pasa por coger el tren de las 7.21, no, me pasa por imaginarme a “Muñequita” huyendo. Digo sobre el amor, como Javier Egea en un poema de su libro “Paseo de los Tristes”.

Tú me dueles, amor, pero te canto
y es el gusano que la carne horada,
no torbellino sino abrazo lento,
sí razón o temor, sí bárbaro camino.


Con estas visiones, ¿no crees Marisa reina que debería hacer el arroz con conejo? Ayer no le hice por culpa de la pesadilla. Seguro que Jeorgina bonita me podrá decir que representa, ella sabe mucho de sueños y psicólogos.

El arroz con conejo es muy facilito y como mejor queda es en paellera, que la puedes poner sobre varios fuegos de la cocina o usar una paellera pequeña sobre el fuego grande.

Pones la paellera con aceite de oliva y fríes el conejo troceado (como medio conejo, vamos hacer arroz para cuatro), cuando este frito lo reservas y en el mismo aceite fríes un ajo machacado o picado, un pimiento rojo y otro verde (no muy grandes) en trocitos, un poco de calabacín en dados. Cuando este medio frito añades un par de tomates rallados y dejas que se fría bien el tomate, agrega el arroz (una taza por comensal), una cucharadita de pimentón y perejil picado, dejas que se haga un poquito y añade sal, un poco de tomillo y romero, colorante y una hojita de laurel. Hecha el caldo de verduras que tenias guardado (se pone el doble de caldo que de arroz y un poco más para la paellera). Cuando rompa a hervir bajas a fuego medio, porque le teníamos muy fuerte; a los 17 minutos más o menos, lo retiras del fuego, cubres la paellera con unos periódicos de la semana anterior y lo dejas reposar 10 minutos. Ya está, y te digo un  “truqui”, ponle unos caracolillos y te quedará de maravilla.


Para hacer la digestión del conejo yo leería algún libro entretenido y estoy recordando a John  Kennedy Toole, un escritor americano que se suicido por no poder publicar su novela “La Conjura de los necios”, se publicó (1980) once años después de su muerte, por la insistencia de su madre ante las editoriales. El año siguiente a su publicación le dieron el Premio Pullitzer. También había escrito “La Biblia de Neón” a los 16 años, esa la consideraba una novela juvenil y fue publicada en 1989.

El título es una referencia a una cita de un irlandés, un clásico de la sátira, Jonathan Swift: "Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él".

La novela es una sátira, con un personaje central, Ignatius J. Reilly, un ser inadaptado y anacrónico que sueña con que la forma de vida medieval, y su moral, vuelva a reinar en el mundo. Está llena de hilarantes anécdotas que Ignatius va generando a su alrededor, pero la novela trasciende a ello para convertirse, en su trasfondo, en un despiadado retrato del género humano. Un retrato lleno de piedad y comprensión, a la vez que amargura y resignación. Es muy divertida y creo que pasarás un buen rato, un rato largo, no es corta Jeorgina bonita. 
 

Ayer me escribió Jema guapa un correo cortito y me contaba que el domingo pasado, el desayuno no tuvo el mismo sabor exquisito que tiene los días que lo comparte conmigo. Algunos domingos desayunamos en la cama leyéndonos. Sigue lloviendo, pero no está entre nieblas, son las cenizas del volcán Puyehue que entro en erupción. Las cenizas se las reparten con Argentina, en Bariloche no se puede estar, me cuenta. Voy a poner un poema para ella. De su paisano Neruda. Y la flor.

Desnuda
Desnuda eres tan simple como una de tus manos:
lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente.
Tienes líneas de luna, caminos de manzana.
Desnuda eres delgada como el trigo desnudo.

Desnuda eres azul como la noche en Cuba:
tienes enredaderas y estrellas en el pelo.
Desnuda eres redonda y amarilla
como el verano en una iglesia de oro.

Desnuda eres pequeña como una de tus uñas:
curva, sutil, rosada hasta que nace el día
y te metes en el subterráneo del mundo

 

como en un largo túnel de trajes y trabajos:
tu claridad se apaga, se viste, se deshoja
y otra vez vuelve a ser una mano desnuda.