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28 junio 2011

Tengo el corazón dicotiledóneo y una gata.

Hoy el cielo nos ha dado un respiro. Vuelve el cielo a estar azul y corre una ligera brisa caliente. Se agradece.

Hemos pensado, “Gatita” y yo, que no vamos a ir a la boda del príncipe gitano, perdón del príncipe Alberto II de Mónaco. Nuestros príncipes no van y nosotras tampoco. Al parecer solo han invitado a los reyes, pero como el rey está aún convaleciente de su operación de rodilla, no puede ir. Y te voy a decir una cosa Jeorgina bonita, al fin y al cabo, Alberto es solo príncipe. Y han tenido que invitar a las estrellas, porque parece que solo irán representantes de dos casas reales europeas. Bueno, y el rey de Francia y la esposa morganática del rey de Portugal.

Pero de estrellas quería hablar, nuestro alcalde – y el anterior- nos quitó las estrellas del cielo, a base de poner luces en las calles y la Academia del Cine para paliar el desaguisado ha traído las estrellas a la calle Martin de los Heros (Ese señor fue director de la Biblioteca Nacional allá por 1840). El alcalde no fue, se sentiría avergonzado, pero hubo 25 estrellas, ahora las podemos ver todos los días en la acera. Pero entre todas las estrellas brilla mi Penélope Cruz. Con un vestidito rojo y una reverencia real, es un primor. Mírala Jeorgina bonita.

No te cuento muchas noticias, porque con el calor se debe de hablar menos. Si han hablado los obispos, que llaman a la desobediencia civil contra la ley de muerte digna que se está tramitando. Yo voy a empezar a llamar a la desobediencia civil y penal contra el derecho canónico. Yo fui monaguillo un montón de años y no me reconocen la antigüedad. Una vergüenza. Le pediré a la gata que me ayude en la campaña de protesta y es posible que hagamos una sentada en la puerta de la nunciatura. También andarán diciendo que mi amor por Kala bella sin padrenuestro es pecado. ¿Qué te parece esto Marisa reina? A tí, Tina linda no te digo nada, pero yo fui monaguillo.

Me sorprendo con las cosas tan bonitas que escriben algunos. Fíjate en este poema de César Vallejo

Amor prohibido
Subes centelleante de labios y de ojeras!
Por tus venas subo, como un can herido
que busca el refugio de blandas aceras.
Amor, en el mundo tú eres un pecado!
Mi beso en la punta chispeante del cuerno
del diablo; mi beso que es credo sagrado!
Espíritu en el horópter que pasa
             ¡puro en su blasfemia!
¡el corazón que engendra al cerebro!
que pasa hacia el tuyo, por mi barro triste.
             ¡Platónico estambre
que existe en el cáliz donde tu alma existe!
¿Algún penitente silencio siniestro?
¿Tú acaso lo escuchas?  Inocente flor!
... Y saber que donde no hay un Padrenuestro,
el Amor es un Cristo pecador!

 
César Vallejo (1892-1938), peruano de pro, está considerado entre los más grandes innovadores de la poesía del siglo XX y según algún crítico, el más grande poeta universal después de Dante.

Estaba pensando, Jeorgina bonita, recomendarte un libro que leí hace unos días, “Siete casas en Francia” del escritor vasco Bernardo Atxaga. Es una novela que transcurre en una pequeña población del Congo, cuando era la finca del rey Leopoldo II de Bélgica, Esta bien y es entretenido, sin entrar en juicios de valor sobre la explotación y la esclavitud, utiliza la ironía y el humor, se lee bien. Pero te recomendaré este otro.

Porque la vergüenza que fue la explotación del Congo por Leopoldo II hay que conocerla. Es un libro de historia , “El fantasma del rey Leopoldo” de Adam Hochschild.

Hochschild describe a Leopoldo como -lo que fue- un hombre avaricioso, quien, obsesionado por el deseo de una colonia, oculta sus intenciones reales bajo "filantrópicos" propósitos. Mediante un complejo montaje de intrigas políticas, corrupción y propaganda, se gana la ayuda de uno de los grandes exploradores de su tiempo, Henry Morton Stanley, así como a la opinión de poderosos estados -ya te imaginas- y le reconocen la única colonia de propiedad privada. Estableció un sistema de trabajos forzados que mantuvo a los habitantes de la cuenca del Congo en condiciones de virtual esclavitud, al que no trabajaba lo que consideraban suficiente, le cortaban las manos o se le mataba. Es la descripción horripilante de un megalomaníaco, que alcanzó proporciones monstruosas de brutalidad. Te pondré una foto para que veas que no miento y eso duro hasta 1904.
En uno de los capítulos se habla de Joseph Conrad, el famoso escritor anglo-polaco, que era sólo un capitán de un vapor en el Congo en los primeros años de la colonización belga. Hochschild observa que la novela de Conrad "El corazón de las tinieblas", a pesar de su abstracto y evocativo tema, es, de hecho, bastante realista en la descripción del Estado libre del Congo y que su principal protagonista, Kurtz, se inspira en funcionarios del Estado reales. Debido a que "El corazón de las tinieblas" es probablemente uno de los libros más conocidos del siglo XX, sus certezas psicológicas y morales son tan profundas que ocultan la realidad literal. Hochschild encuentra cuatro probables modelos para Kurtz: hombres que alardeaban de cortar las cabezas de los africanos rebeldes y a veces mostrarlas, tal y como Kurtz hace en "El corazón de las Tinieblas". También es un gran libro que deberías leer. Tengo una edición muy bonita ilustrada, te le dejo
 
El malparido del rey Leopoldo, lo que obtenía de la colonia y de la sangre de sus habitantes, lo gastaba en putas en la Cotê d’Azur francesa . Muy chic.

El rey Leopoldo ocupa su lugar entre los grandes tiranos de la historia. Redujo la población de su feudo privado de 20 millones de habitantes a 10 millones en 40 años. Todo un record, debió de abandonarla porque se quedaba sin mano de obra. Es un libro muy instructivo. 

Y después de la independencia (1960) vino la CIA, se cargó a Patrice Lumumba, su primer presidente. Pusieron después de pequeñas escaramuzas mundiales, a un dictador amigo de América, Mobutu que duró hasta 1997 y les facilitaba los negocios. Han tenido una guerra civil hasta el año 2003 y ahora uno de los países más ricos del mundo agoniza entre, bandas, guerrillas, diferencias étnicas y corrupción. Vamos, una gloria de la humanidad.
 
Y sobre este mismo asunto trata el último libro de Vargas Llosa, “El sueño del celta”. Ya sabes que a este le tengo un poquito de manía, por eso le recomiendo en último lugar. Pero mi amiga del alma lo ha leído y me dice que está bastante bien, es muy fácil además encontrarle aquí. También le puedes leer y me haces un resumen.

Jema guapa no me olvide de ti ni de tus versos, siempre te pienso cuando leo a César Vallejo y estos versos los copie para ti, Estoy pensando coger un velero para ir a verte. Y mi penúltimo recuerdo ya sabes que es tuyo.

Bordas de hielo

Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos...
Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
rojo que ondea ¡en un adiós de sangre!

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
la estrella de la tarde partirá!

Las jarcias; vientos que traicionan; vientos
de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
y quien habrá partido seré yo...

Un muchacho que quiere triunfar.Si consigue cruzar el desierto, pasar tres fronteras y un mar, será algún día emigrante europeo. Mejor le iría si cogiese el barco como yo.


14 mayo 2011

"Gatita" lee pornografía y yo las ternuras de Jema

Gatita” y yo nos hemos ido a la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, estará abierta hasta el próximo día 22. Hemos comprado unos cuantos libros, eran una ganga, a “Gatita” le ha gustado uno de George Bataille, “La historia del ojo”.

Bataille fue un escritor francés bastante polémico, era un transgresor, algunas de sus obras fueron censuradas y mantuvo contactos con el surrealismo. No entiendo la razón para que la gata se empeñe en leerle. Es una novela corta, hay quien dice que pornográfica, he leído solo el prólogo, está escrito por Vargas Llosa y por lo que dice, no debe estar mal la novela. Se puede encontrar en internet, pero busca el prólogo de Vargas Llosa o algún comentario, para que no sea tan pornográfica. Cuando la lea yo, te contaré Jeorgina, o te cuento lo que me diga la gata.

Como me recomendaste a Eduardo Galeano, por el corte de pelo, y sabes mi interés por la ontología y la fenomenología del espíritu, leí algo más de él y encontré este breve pensamiento que me habías enviado.

Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de
Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:
- La uva, le susurró, está hecha de vino.
Marcela Pérez-Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva
está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras
que cuentan lo que somos.

Podría ser, que tanto Jeorgina bonita como Marisa reina, así como Jema, Rocío, Carmen o yo mismo, solo seamos las palabras que yo cuento de lo que somos. Tendremos que reflexionar sobre ello, Jeorgina, ¿no te parece? Porque si junto con eso, tenemos en cuenta la poesía de Roberto Juarroz (Buenos Aires 1955-1995), “Gatita” disfruta mucho con este autor, en la que sus poemas son deliberadamente impersonales y abstractos, al modo del "Tractatus" de Wittgenstein, son una busca en demanda de un Ser antológico fugitivo. Ya puse este poema, pero copiaré un trozo.

Somos el borrador de un texto
que nunca será pasado en limpio.
Con palabras tachadas,
repetidas,
mal escritas
y hasta con faltas de ortografía.
...
Como de momento, Jeorgina es las palabras que cuento de ella, voy a contar alguna cosa más, para que tenga mayor virtualidad o coja un poco de cuerpo, como el vino. Recordaba las vacaciones, ya nos contó parte de ellas y sigue.

"Cuando volvía de esas vacaciones decían que parecía “un travesseiro grande na fronha pequeña” porque lo único que me servía eran los camisones. Engordaba tomando leche recién ordeñada a las cuatro de la mañana, hora en que iba al corral de piedra a ver ordeñar las vacas Jersey y tomarme un jarro de leche caliente y luego volvía a dormir, para volver a despertarme a media mañana y desayunar otra vez cafecito con leche caliente, con “pessegada cascao” (mermelada de durazno con una cascarita por encima. Bien dulce. Guardada en cajitas de madera). Y el almuerzo, a las doce, cuando sonaba el reloj de cucú que tenían sobre la estufa: cordero asado, quibebe (puré de zapallo que no sé con qué aderezaban), masinha (vermicellis) , arroz frito con cebolla y ajo, ensalada, guisito de poroto negro, caldudito, galleta de campaña, cuadrada, con grasa dura, traída en sacas que ponían en cajones de madera, de esos que tienen los comercios de campaña, como baúles que levantan la tapa, donde ponen todos los secos y los molhados en otro lugar, y las carnes en la fiambrera, charque de oveja, de carpincho , y otros bichos."

Se almorzaba bien en casa del abuelo, deberíamos haber ido Marisa.

"Y después los dulces, de zapallo, dejados en remojo con cal y con una película transparente y dura, que cuando le hincabas el diente se disolvía el juguito en la boca, y el de naranja amarga, limpiada varios días la cáscara con ceniza para sacarle el amargo. Es el dulce que más me gusta. Me encanta mezclarlo con el chocolate. Y las Cocadas, blancas, llenando los bolsillos de los delantales y pegoteando todo.
Ir a la cachimba y traer agua en un barril grande, acostado sobre el carro. El agua friísima y bien dulce. Nunca más he probado otra como esa. O quizás sí, pero no quiero acordarme.
Y después estaban los animales. En la “manguera” juntaban las ovejas y era aquel remolino de tierra, de caballos y de perros para llevarlas a bañar y a dosificar. Dosificar era lo mejor de todo. Me daban una pistola con "fenotiazina" que les metía garganta abajo a las ovejas. Lo otro, mi lado sádico: ver carnear. Un ritual que no me perdía, especialmente porque el final implicaba comer la cabeza asada en el fogón a leña, y levantarle el hueso de la testa para meter los dedos dentro y comerme los sesos. Sí, como Hannibal Lecter. Y con los peones comer choclo embadurnado en manteca y asado directamente sobre el fuego en las brasas y escuchar historias de “asombraçao”. Tirarme en tobogán desde arriba de las bolsas de lana y caer sobre los “pelegos” blanditos. Aprender a tirar con pistola a los pájaros que se comían los higos y duraznos. Esas historias y las de mi tío, que pasó todos los veranos de mi infancia contándome un cuento que se iniciaba a las 20:40 y las 21, siempre en el mismo momento del cuento, me decía que mañana continuaba. Nunca pude saber el final."

Como estoy en el turno de las lectoras, pondré un texto que me envió Jema guapa, es muy, muy tierno. Después de leerle he pensado dejarlo todo y dedicarme a la filosofía zen o quizás al culturismo.

"El día otoñal no presenta viento, solo la lluvia como una rica melodía de añoranza y recuerdo. Que ganas de volver a ser niña y correr bajo el agua con el pelo mojado, sintiendo esa sensación de libertad y limpieza que me golpeaba el rostro. Chapoteando en cada charco, las plantas de mi jardín son las más felices, se bañan y se alimentan, hoy la helada no las congeló y tiene un día mas de vida, los únicos tristes, los rayitos de sol (flores) que hoy no se abrieron para mostrar su belleza, su pureza pues son de color albo. . ."

Como no te he recomendado lectura para hoy, Jeorgina bonita, voy a ello. Recordé un libro que me gustó bastante, es de un escritor inglés, L. P. Hartley, es una novela que se llama "El mensajero". Trata de los recuerdos de un verano, contados por un hombre ya maduro, -como nosotras- no en casa de sus abuelos, si no en el campo en casa de un amigo, hijo de la burguesía rural inglesa. Sobre esta novela rodó una película muy buena Joseph Losey, le dieron la Palma de Oro en Cannes el año 71.

Como te iba diciendo, son recuerdos de ese verano, cuando tenía doce años y se enamora de la hermana de su amigo, pero ella, ya mocita, le utiliza de mensajero para sus amoríos con el vecino. Una delicia de libro.

Te voy a poner una foto bonita Marisa reina. ¿Te gusta esta? Son mis hijos.


05 abril 2011

No sé que pensé hace una hora

Tengo que leer a Bergsson, de nombre Gudbergur (Grindavik, Islandia 1931), porque aun siendo un escritor que está vivo, –y coleando- su papa decía que "comes para cagar " y me han entrado ganas de saber que dice él, no sobre el cagar, si no sobre el mundo. Y además es nórdico y eso está de moda.

De allí, de Islandia es Arnaldur Indridason y tiene unas novelas negras esplendidas, otro día te las recomiendo.

Jeorgina sigue oliendo a lilas y se ha hecho seguidora del blog, digo yo que será porque le gustan los consejos. Pero sigo sin saber que son los “lee-lees,” mi nuera dice, que su abuela llama “lee-lees” a los garbanzos, pero me parece raro que Jeorgina compre garbanzos a la nieta, - ¿será virtual la nieta?- que no se me olvide preguntárselo.

Debería leer algo de poesía, para poder dar consejos a Jeorgina, pero solo leo poesía si me enamoro. Si termino de enamorarme de Jeorgina, leeré poesía, pero claro, cuando quiera saber algo se me habrá pasado el enamoramiento y no le podré dar consejos. También me podría dar los consejos Jeorgina a mí. Se lo diré

Y hablando de Libia, ¿cuándo terminaremos, de imponer la democracia? En Costa de Marfil (Côte d’Ivoire) no hace falta, ya se matan entre ellos y además, como no tienen petróleo, que arreglen ellos solos sus problemas con su dictador. Perdón que no hablábamos de Libia.

Ayer me escribía Carmen, una limeña de Cuzco muy simpática, -Carmen no es virtual porque tiene perro, tiene un perro muy lindo y los perros nunca son virtuales- me recordaba sus lecturas de Ciro Alegría, que lo leía en el colegio como buena peruana. Los libros de don Ciro –que si esta muerto y se siguen publicando- tratan de la opresión sobre la población indígena, y están muy bien, ¿de quién aprenderían los peruanos a oprimir a sus conciudadanos indígenas? Lee Jeorgina, si no lo has hecho, “El mundo es ancho y ajeno” o “Los perros hambrientos” los dos son de Ciro Alegría y sirven para saber que es un cacique, no están mal. El primero le he visto en la red, el otro no. Pero puede que esté.

Me comentó también de su gusto por la lectura de Vargas Llosa, y la verdad, es que tiene libros muy buenos, -por algo le habrán dado un Nobel- pero hace mas de 20 años que le tome manía, para mí que se hizo de derechas (liberal, que eso es cosa de la derecha, “a quien Dios se la dé...”) cuando se juntó con Acción Popular y el PPC y por aquellos años yo debía de ser mas de izquierdas que ahora, -ahora solo niego la lectura de Escrivá de Balaguer- porque estoy pensando que cualquier día le voy a volver a leer, a Vargas LLosa, aunque ande en malas compañías, pues dicen que es amigo de nuestro expresidente José María Aznar y del expresidente salvadoreño Francisco Flores, que es como nuestro ex y nuestro futuro no ex. ¡Dios no lo quiera!

Debe de ser algún síntoma de vejez pensar en volver a leer sus libros. De él hay muchos en la red, a mi me gustaron mucho los primeros que escribió, también es verdad que desde el año 90 no he vuelto a leer  más. El último que leí creo que fue ¿Quién mató a Palomino Molero? No digo más títulos porque son de sobra conocidos. Pero Jeorgina, tú que no le tendrás manía, puedes leerle.

De los liberales lo que no me gusta, es que cuando están en el gobierno, dejan de ser liberales y se hacen de derechas. Y al hilo de los liberales; anoche hice las setas chinas (shii-take), pero no os recomiendo la receta, me quedaron muy mal. Hice crema de calabacín para hoy, y eso si que es fácil, se fríe un poco de cebolla (media) se trocea un calabacín pelado y se rehoga con la cebolla, se añade un poco de caldo,- el caldo no puede faltar en la cocina- se deja cocer (20 minutos), se salpimienta al gusto se pasa por la batidora y se añade un poco de nata, y ya está.

La gata está contenta porque ha llegado la primavera. ¿Cómo lo sé?

Pues porque sonríe asomada a la ventana y mira a los niños jugar en el patio, en el invierno no había niños –si los había, pero en casa- y se asomaba poco a la ventana y eso sí, sin sonreír. De lo que no opina nunca, mi gata, es de política, no la he notado ninguna tendencia. Cuando salen los líderes de los partidos políticos en la TV no hace nada, ni pestañea.


!Ah! y ya se lo que son "lee lees", son cuentos, la nieta de Jeorgina le dice que traiga mas lee lees.,  de ahí ese nombre para los cuentos. Y no estoy seguro si de verdad Jeorgina leyó a Corín Tellado.


Ahora voy a tomar unas cervezas y a escuchar la actuación de mi "niño", si queréis ir es en la Calle Apodaca nº 3, en Madrid claro. El grupo se llama "En busca del pasto" y su página por si tenéis interés en oír que hacen, es:
http://www.enbuscadelpasto.com