Mostrando entradas con la etiqueta Jean-Paul Sartre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean-Paul Sartre. Mostrar todas las entradas

31 agosto 2011

Terapia para abrir el ruido con macarrones.

Qué dulce es la rutina de todos los días, esa tranquilidad de saber con antelación que pasará en nuestra vida. Sin sorpresas, sabiendo de antemano que vamos a leer y que música vamos a oír.

Lejos de esas aventuras de jóvenes que no saben lo que quieren. Sueñan con ir a Fez a ver a mis amigos los curtidores, cuando se les puede ver en la foto.

Te cuento esto Jeorgina bonita, por lo bien que me encuentro otra vez contigo leyéndonos en la cama. He preferido no seguir en la terraza, ya no hace calor y es más cómoda la cama.

Aquí, en la cama mientras nos leemos y te pienso, podemos escuchar aquella canción tan bonita de “Days of Wine and Roses” que interpretaban Henry Mancini y Johnny Mercer en la película del mismo nombre. Que papelón hacen Jack Lemmon y Lee Remick. Un día de estos, en vez de leernos, nos sentaremos en la cama a verla. http://youtu.be/Cc510bkDJe4
Le dieron el Oscar a la mejor canción en 1962. Está un poco "démodée" pero es tan dulce…

Podemos leer un poema de Javier Egea, de su libro “Paseo de los tristes”. Le copio para Marisa reina que no está aquí leyéndonos.

Has tomado la falda
dignamente tendida sobre el sofá.

Me has mirado a los ojos
con los ojos cansados de tanta paz.

Has subido el volumen
de un Vivaldi comprado para soñar.

Has cerrado la puerta
como abriendo las calles de otra ciudad.

Has dejado en un vaso
de ginebra tus labios como señal

Este otro, que es igual de precioso, es para Cristina preciosa, por si algún día tomo el autobús en vez del metro
El autobús
me ha dejado a la puerta de tu casa.

El autobús
no puede recorrer otra distancia.

El autobús
no sabe lo que pasa entre nosotros
ni yo ni tú.

Piensa que la gata y yo hemos pasado estos días por una experiencia parecida a la de Jack Lemmon y Lee. Nuestra dependencia no fue al alcohol, no bebemos nunca alcohol, solo cerveza, fue adicción a la pereza. Si quieres, cuando termine la canción ponemos la tuya, la de Adele, esa de Rolling In The Deep, que tanto te gusta y seguimos desperezándonos mientras nos leemos. 

Como sé que te gustan las novelas policíacas, te voy a recomendar alguna el comisario Brunetti. La escritora es la estadounidense Donna Leon. Vive en Venecia desde hace mucho tiempo y sus novelas están traducidas a muchos idiomas, pero no al italiano.

Es uno de los escritores de novela policiaca con más éxito en estos últimos años. A mí no te creas que me gustan mucho, hay otras que me gustan más, pero podemos leer un par de ellas. Para que entiendas mejor las andanzas del inspector Brunetti, te dejo un enlace donde se puede descargar el mapa de su Venecia, con los lugares que recorre.  http://www.donnaleon.es/descargas.php

Podemos leer la primera que escribió, “Muerte en la Fenice”. La recuerdo como la más entretenida de las que he leído. Como todas sus novelas, trascurre la acción en Venecia. El comisario Brunetti nos pasea por toda la ciudad, las zonas turísticas conocidas y los rincones oscuros y olvidados. Y se enfrenta no solo a los asesinos, sino que tiene que lidiar con los intereses políticos de sus jefes o de los jefes de sus jefes.

Trata sobre el esclarecimiento de la muerte del director de orquesta del teatro La Fenice durante los ensayos de La Traviata. Durante la investigación salen a relucir los trapos sucios del muerto y lo mejor de la novela es el sorprendente desenlace. Entre medias de la narración siempre comenta algún plato de la cocina veneciana.

También podemos leer "Vestido para la muerte". Igualmente protagonizada por Brunetti, gira sobre la aparición de un cadáver de hombre vestido y maquillado de mujer, en una de las zonas que frecuentan travestis y prostitutas.

Detrás de esta muerte en apariencia sin más complicaciones que las de los bajos fondos, aparece una historia de corrupción en las altas esferas del poder. Es una novela para leer en una tarde que no tengamos mucho que hacer y pasaremos un ratito muy agradable. Claro, a falta de tener algo mejor que hacer.

La última que ha publicado Donna con su amiga Roberta Pianaro, “El sabor de Venecia”, no es policiaca. La amiga nos cuenta las recetas de las comidas que le gustan a Brunetti y ella intercala pequeñas narraciones. La ojee en una librería y me aprendí esta receta. La hice hoy, porque he descubierto las posibilidades terapéuticas de la cocina, y no queremos recaer en la angustia existencial.

Gatita” me dice que, la mancha de mora, con una verde se quita. Con esa teoría me insiste en dejar la cocina y leer a Jean-Paul Sartre. Quiere que leamos “El ser y la nada”. Posiblemente nos hiciese igual de bien que cocinar.

Mientras decido si releo a Sartre, te digo la receta de los “Penne rigate melanzane e salsiccie”. Que se puede decir “Macarrones con berenjena y salchichas”. Los ingredientes los copie cuando ojee el libro y la preparación de lo que recuerdo.

Ingredientes para 4 personas:
400 gr. de macarrones, 3 longanizas blancas, 1 berenjena, 2 dientes de ajo, aceite, vino blanco, sal, romero, perejil, tomillo, guindilla.

La berenjena, trocearla y dejarla en un colador con sal, durante unos 15 minutos, para que suelte su agua amarga.

Poner la olla al fuego con agua, cuando este hirviendo añadir los “penne”.
En una sartén, se ponen 4 cucharadas de aceite, los dientes de ajo picados y un poco de guindilla.

Cuando esté bien dorado el ajo, incorporamos la longaniza picada. Se saltea y añadimos un poco de vino blanco y las hierbas. Dejar que el vino se evapore e incorporar las berenjenas lavadas y bien escurridas.

Remover continuamente y dejar cocinar como un cuarto de hora. Si se ve que se queda muy seco añadir un poquito del agua de cocer los “penne”.

Colar la pasta y volcar en la sartén, espolvorear con perejil picado fresco y servir. Me han quedado riquísimos y de momento no hare caso a la gata.

Cuando he ido al mercado a comprar las cebollas y las berenjenas, he comprado unas flores a esta señora de la foto. Ahora tengo la casa más alegre.

Pondré la poesía para Jema guapa y la dulce Mey. Es de Eladio Cabañero (1930-2000), del libro “Marisa Sabia y otros poemas” (1963).

Fue un poeta español nacido en Tomelloso, de formación autodidacta.

Trabajo en el campo y posteriormente de albañil. A su padre le habían fusilado al año de terminar la guerra, era maestro y fotógrafo. Eladio vino a Madrid en 1956 y trabajo en la Biblioteca Nacional y luego en La Estafeta Literaria. Le dieron el Premio Nacional de Literatura y el Premio de la Crítica.

Bien sabes tú que hay alguien que se encarga...

Bien sabes tú que hay alguien que se encarga
de empozar ríos y amargar los mares,
alguien que punza y mezcla en los cantares
el brillo horrible, el ¡ay! de una descarga.

Así nos van las cosas... A la larga
el amor se retira a los lugares
donde el tiempo a la nada erige altares
y la vida a la tuera más amarga.

Sólo los vencedores del olvido,
los que no besan nunca, los que callan
entre puertas del llanto y de la muerte

ellos tan sólo aguantan encendido
su corazón, mientras que a mí me estallan
las venas en relámpagos, sin verte.

03 mayo 2011

Bonito con tomate en Aït-Ben-Haddou

Después de este fin de semana largo, -en Madrid fue fiesta ayer- volvemos a leer a Jeorgina desde la cama, que otra vez está cruzada por los rayos del sol, la divide una diagonal de luz, mayor que hace unos días; los días se alargan y se nota. Dije volvemos, no porque use el plural mayestático, me refería a “Gatita” y a mí. Y ninguno tenemos majestad suficiente para darle ese uso, al plural, digo.

Te iba a poner música en el blog, Jeorgina bonita, pero me rindo, es muy complicado eso de los derechos de autor y solo pensaba poner, o canciones de discos que tengo yo o esas canciones que andan libremente por aquí. Y piensa, que las ponía para hacer publicidad y que comprases los discos, pero lo dejo, ya nos cantará Marisa reina.

Con esto del blog, no dejo de escribir, unas veces para contestar los correos de las colaboradoras -todas son colaboradoras- y otras para escribirle. Jeorgina me envió un correo largo, muy largo, donde cuenta…, casi mejor os copio un trozo.

“En el viaje de venida a Paso de los Toros he leído casi todo el primero de los tres libros de “La forja de un rebelde” de Arturo Barea. Y fue como volver en el túnel del tiempo. Y me vi, en los veranos de vacaciones con 8 o 9 años, esperando el último día de clase para montarme al Jeep verde, con techo de lona y ventanas de acrílico de mi tío Juan, esposo de mi madrina e irme a través de los “pasos” de frontera al Cati, del otro lado del Cuareim, el río que separa Artigas de Quaraí en Brasil. Pasábamos por el “Areal”, por la estancia que había sido de mi abuelo, el Jorgens, el de barriga “vermelha” de arrastrarse por el arenal colorado de la zona.

Mis tíos tenían una “estancia” a unos 200 metros del Cuareim, al que bajábamos después de la siesta con una cesta de pan, manteca y dulce de leche, casero todo. Por el camino íbamos comiendo moras, pitangas y arazá. Y después un chapuzón en el río lleno de piedras, corriendo detrás de los “lambarís” (mojarritas), tirándonos de la barranca.

Me escapaba en la siesta para ir a pescar con las hijas de Cafuncho, Eva, Maria do Carmo y Zé María, usando los pañales de mi primita para atrapar las mojarras. Cafuncho era el puestero de la estancia y la mujer lavaba la ropa en el arroyo, golpeándola con una palmeta y dejándola “cuarar” (asolear) porque el sol saca todas las manchas, por lo menos eso era en aquella época. Tenían una casa de madera blanquinosa de tanto fregarla y el “ferro” lleno de carbones y brasas para planchar la ropa a conciencia.”  

Son bonitos los recuerdos que cuenta y todo por haberla recomendado el libro de Barea. Y a que sitios más exóticos va, fue al "Paso de los Toros", ¿Dónde quedara eso? Era mucho más largo, pero otro día pongo más.

Con lo de Bin Laden ando a vueltas, creo que no se ha hecho justicia, la justicia la imparten los jueces. Que era un visionario peligroso, que intervino en la muerte de muchos, muchísimos, que planeo auténticas salvajadas, está fuera de duda, pero yo creo que deberían haberle cogido y juzgado. Así, ha sido como en las películas esas de venganza, en las que el bueno, -que sin duda es bueno e irá al cielo- se la toma por su mano. No creo que sea la mejor forma de hacer justicia. No me hagas mucho caso Jeorgina bonita. 

Marisa reina también me escribió, sus noticias fueron más escuetas. Me "hablo" sobre la significación del 1º de Mayo, según me cuenta, es en recuerdo de unos sindicalistas anarquistas, de Chicago, que fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, y tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886. Se celebra en casi todo el mundo. 

Y Jema guapa, la nueva, me envió una foto de los girasoles de su jardín, son esos, tiene un jardín precioso.

Murió Ernesto Sabato el sábado, en su casa de Santos Lugares (Argentina) y como no recordarle a él y sus novelas. Según cuentan se llevaba mal con Borges, vamos que no se entendían, era surrealista y debía de tener, como todos, sus contradicciones. De joven fue miembro del Partido Comunista Argentino y luego mantuvo una actitud anarcocristiana. Eso si, escribió mucho y bien, es el autor- director del Informe Sabato (Nunca más), sobre los desaparecidos en la dictadura. Tiene tres novelas. "El túnel", que la escribió el año que yo nací, "Sobre héroes y tumbas" del año 61, está considerada la mejor novela argentina, -porque el mundo es muy grande- y "Abaddón el exterminador" del año 74.

La mas fácil de leer es "El túnel", es como una novela negra, pero sin misterio, desde el principio se sabe quien es la muerta y quien el asesino y denota un pesimismo muy propio del momento, hacía poco había terminado la segunda guerra mundial y de la primera, solo habían pasado veintitantos años. El existencialismo estaba en su momento, era la época de Martin Heidegger, Karl Jaspers, Jean-Paul Sartre, Miguel de Unamuno, Simone de Beauvoir y Albert Camus, yo debo de ser existencialista, porque me gustan esos autores, de varios ya te comenté Jeorgina.

"Sobre héroes y tumbas" también se lee bien, si no las has leído léelas, están muy bien y es fácil encontrarlas y con motivo de su muerte, se reeditarán seguro.

Te tengo que dejar Jeorgina bonita, es hora de preparar la cena, voy a hacer bonito con tomate, ahora empieza la temporada del atún.

Es una receta muy fácil, picas cebolla y un ajo, y se fríen en aceita, se añade un pimiento pequeño -picado finito- y a continuación tomate triturado, un poquito de sal y pimienta., y se puede añadir un chorrito de vino. En una sartén, con mucho aceite, doras un poco, muy poco, los dados de bonito, que previamente les pasaste por harina. Cuando el tomate este frito le añades el bonito y dejas que de un hervor todo junto, y ya está.

Voy a poner la foto para Marisa reina y hasta mañana. La foto no es muy buena, pero no encontré otra mejor, es de Aït-Ben-Haddou, el pueblo más bonito de Marruecos.

 

15 abril 2011

Marisa y la paz con la gata

Qué difícil es escribir una página todos los días sin repetirse e incluso repitiéndose. La foto es del cementerio de Niza, es un cementerio con muy buenas vistas al mar y  a la montaña.

Hoy está el cielo un poco cubierto, al atardecer se ha transformado en llamas y he vuelto a la cama para escribirme con Jeorgina. Sigue en Punta del Este pero ya tiene maquinita. La autentica razón de haber vuelto a la cama y no quedarme en la terraza, ha sido por echar a "Gatita", que se había hecho la dueña y como desde ayer estamos enfadados, que se entere quien es el jefe.

Hoy me ha escrito Marisa una misiva muy larga. -Marisa, "tu solo nombre despeja mis tinieblas". ¿O era Rocío?- Me ha gustado mucho leerla y además, me ha dado consejos para leer y eso siempre lo agradezco.

Me ha pasado una reseña del periódico -El País- que no había leído y ciertamente está muy bien. Pero después de leerla, me ha entrado una duda, si pedir hora en una clínica de sexo, para tratarme de un problema de eyaculación precoz. Según el escritor catalán Sergi Pàmies, pertenezco al grupo de lectores que denomina, eyaculadores precoces, el dice que también es de ese tipo, pero no cuenta si se lo trata. La noticia termina con la recomendación de varios libros. Maruja Torres recomienda un libro -librito, porque tiene unas treinta páginas- que se ha publicado recientemente, "¡Indignaos!" de Stephen Hessel.

Le he leído, cuando queráis pedírmelo y le envió por email, está francamente bien, dice cosas muy jugosas, pero ya que se puso a escribir, debería haber escrito un poco más. Solo trascribo un párrafo, está en el libro pero no es de él, también lo trascribe Es el artículo 22 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948):

"Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad."

¿Que te parece? Yo como no soy joven, ya no puedo indignarme, a ver si los jóvenes le hacen caso y se indignan, contarán con mi apoyo. A ti; Marisa, te le enviare ya, por habérmelo dicho.

Se cita en el libro a Jean-Paul Sartre y he recordado que, Jeorgina bonita, se debe de leer, Sartre dijo aquello de "L'enfer, c'est l´Autre" o lo que es lo mismo -El infierno es el otro- puede que sea verdad, de Sartre te recomiendo "Los caminos de la libertad" ("La edad de la razón" - "El aplazamiento" - "La muerte en el alma" ) y "La nausea" y si te siguen quedando ganas lee "El muro" y la obra de teatro "A puerta cerrada". A Sartre le dieron el Nobel en 1964, pero no le acepto. "Los caminos de la libertad" es una estupenda descripción de Francia, antes, durante y después de la Segunda Guerra, los tres libros son magníficos, pero enganchan mas los dos primeros.
 
Y como después de leer a Sartre se necesita un poco de distracción, lee, por ejemplo "Cosecha roja" de Dashiell Hammett. Hammett es el inventor de la novela negra, pero negra de verdad, -en esos años la novela era como el cine, en blanco y negro- escribió por los años 30 del siglo pasado. Las otras novelas de él son también muy buenas, "La maldición de los Dain", "El halcón maltés" -que sirvió para la película de Huston- "La llave de cristal" y "El hombre delgado" y si te gustan los relatos breves, tiene un par de libros de relatos. 
 
Hablando de la novela negra, he recordado las películas de Hunfry Bogart, si pasasen alguna podría ir al cine con Marisa, me ha dicho que le gusta mucho el cine y yo hace mucho que no voy. Sería una oportunidad para saber si es o no virtual. Se lo preguntaré.
 

Como está a punto de llegar semana santa, debería escribir sobre la edificante vida de alguien, pero casi lo dejaré para otro día. Y mañana, Jeorgina, hazte una ensalada, que el "Porc" de ayer era una comida muy fuerte.

La gata y yo ya no estamos enfadados.